Ser Bilingüe es Ser Más

por Claudia Cataldi

“Abuelita, ¿cómo se dice eso en español?”

Si alguna vez has mezclado idiomas en una misma frase, ¡felicidades! Llevas dos culturas en el corazón. Y eso no es confusión, es un acto de amor hacia tus raíces.

Mantener vivo el idioma que heredamos de nuestros padres, abuelos o de nuestra propia infancia es mucho más que una característica lingüística. Es un gesto de pertenencia, de afirmación y, sobre todo, de ternura silenciosa en un mundo que muchas veces intenta encasillarnos, simplificarnos o borrar de dónde venimos.

En los Estados Unidos, se estima que más de 43 millones de personas hablan español como lengua materna. Y ese número sigue creciendo con el orgullo de quienes deciden no renunciar a su historia. Para quienes hablan portugués, especialmente los inmigrantes brasileños que ya suman alrededor de 1,9 millones viviendo en EE.UU., el desafío es aún mayor: mantener viva una lengua menos difundida, pero igual de rica, entre hijos y nietos.

La lengua lleva consigo valores, emociones, recetas de la abuela, expresiones que no tienen traducción. Porque decir “te quiero” o “saudade” no es lo mismo que “I love you” o “I miss you”. El idioma es el alma de un pueblo, y cada vez que dejamos de enseñarlo a nuestros hijos, perdemos un pedacito de quienes somos.

Hablar dos idiomas no es estar divididos entre dos mundos: es ampliar horizontes, construir más puentes. Estudios han demostrado que los bilingües tienen mayor flexibilidad cognitiva, conciencia intercultural y, sí, mejores oportunidades laborales. Mantener el español o el portugués en casa es abrir puertas sin cerrar ventanas.

Cuidar el idioma es también una forma de celebrar lo que somos: en nuestros acentos, en las canciones que suenan en casa, en los chistes que solo tienen gracia en nuestro idioma. Es decir con fuerza: “aquí estamos”, “existimos”, con todas las letras.

Y es importante decirlo: el Inglés nos ha recibido con posibilidades. Es el idioma con el que obtuvimos títulos, abrimos negocios, cantamos en la radio y nos conectamos con el mundo. Fue el puente que nos permitió comenzar de nuevo, prosperar, formar parte de una nación construida por inmigrantes. Amar el Inglés y la cultura Americana no excluye: enriquece. Ser bilingüe es reconocer que se pueden tener raíces profundas y, al mismo tiempo, ramas abiertas al cielo.

No se trata de rechazar el Inglés, sino de abrazar nuestras raíces. Vivir en los Estados Unidos es una decisión valiente, llena de esperanza y oportunidades. Es aquí donde muchos comenzamos de nuevo con dignidad, construimos nuevas historias sin olvidar las que nos trajeron hasta aquí. El Inglés fue la lengua que nos abrió caminos, que abrazó nuestros sueños y nos dio herramientas para realizarlos.

Sentir orgullo de vivir en América es reconocer el valor de la libertad, de la diversidad y de la posibilidad de ser más.

Y mostrar a las nuevas generaciones que ser más de uno es un privilegio. Así que, la próxima vez que tu hijo te diga “mami, ¿how do I say this in Spanish?” o “papá, ¿qué significa ‘abracinho’?”, sonríe. Enseñar es sembrar cultura. Y sembrar cultura es amar profundamente quiénes somos.

Fotografía de un banderín de corazón con mensaje de Susanna Marsigli y fotografía de dos niños (dos culturas) de Cottonbro Studio de pexels.com

La imagen de Claudia fue proveida por la autora.

Claudia Cataldi es una Periodista, M.Sc en Ciencia Política y Relaciones Internacionales. Ella también es
Presidenta de la Asociación Brasileña de Prensa

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