El Silencio del Poder

por Claudia Cataldi

¿Te has dado cuenta de que el verdadero lujo ya no brilla? Que los símbolos de poder que antes gritaban estatus ahora suenan pasados de moda. El mundo de los súper ricos, ese que dictaba tendencias de consumo y comportamiento, está viviendo una silenciosa revolución. En 2025, el lujo dejó de ser lo que se muestra y pasó a ser lo que se oculta.

Después de décadas de ostentación y logo manía, la élite global parece haberse cansado de ser vista. Los mismos que antes competían por invitaciones y portadas ahora buscan la invisibilidad. El nuevo estatus no está en tener, sino en desaparecer. Mansiones sin dirección pública, jets sin identificación, retiros que prohíben fotografías y casas a las que solo se accede por invitación. El poder cambió el escenario por los bastidores.

A esto lo llaman post-luxury, pero quizás sería más honesto llamarlo agotamiento. Agotamiento de la sobreexposición, de la actuación constante, del ojo ajeno como medida de valor. El lujo, hoy, es poder decir “no”. Es ser inaccesible. Es tener tiempo, paz y privacidad en un mundo que lo consume todo, incluso la intimidad.

Los informes de estilo de vida confirman el giro. Revistas como Tatler y el Financial Times señalan el crecimiento de la llamada riqueza offline: la fortuna de quienes pueden desaparecer. Para los ultra ricos, desconectarse es el nuevo privilegio. Ya no se trata de coleccionar bienes, sino de eliminar excesos. Un lujo que no se fotografía, que no se viraliza, que existe precisamente porque es raro, silencioso y auténtico.

La estética del poder, antes hecha de brillo y apariciones, ahora se traduce en ausencia. El hombre más poderoso en la sala es el que no está en ella. La mujer más influyente es la que no aparece. El deseo ha migrado de lo visible a lo inaccesible. La privacidad, antes banal, se ha convertido en un artículo de lujo.

Es curioso: cuanto más celebra la sociedad la exposición, selfis, transmisiones, publicaciones, más invierten los súper ricos en desaparecer. Casas en lugares secretos, viajes sin registro, contratos de confidencialidad con empleados y experiencias exclusivas que jamás serán publicadas. El nuevo lujo es una vida sin huella digital.

En una época en la que todos buscan ser notados, el verdadero privilegio es no ser encontrado. La fortuna se mide en horas libres, no en metros cuadrados. El poder se revela en la capacidad de silenciar el mundo alrededor. Y quizá esa sea la mayor ironía de la era digital: después de conquistar todo lo que el dinero puede comprar, el lujo máximo es recuperar lo que el dinero no compra, tiempo, serenidad y anonimato.

El lujo del futuro, al fin y al cabo, no brilla. Respira.

Claudia Cataldi es una Periodista, M.Sc en Ciencia Política y Relaciones Internacionales. Ella es también Presidenta de la Asociación Brasileña de Prensa de Medios Digitales y Electrónicos – RJ

Fotos de una relajante escena junto a la piscina con vino y frutos rojos, de Ahmet ÇÖTÜR, y foto de comida sobre una mesa, de Aysemakbas, ambas de pexels.com.

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