El Pachuco o El Enmascarado

Nosotros llevamos una máscara debido a nuestra falta de identidad
Nuestro patrimonio dice una cosa, pero nuestro medio ambiente dice otra
Que nos rompemos con facilidad debido a nuestra vulnerabilidad
Para el mundo exterior, parece que somos sólo una molestia

Nosotros llevamos una máscara por nuestra adaptabilidad
¿Asimilación o resistencia? Uno de ellos es supervivencia, la otra destrucción
Parece que nunca seremos aceptado en esta realidad
Como nos encontramos en un limbo por el camino de la redención

Nosotros llevamos una máscara debido a que somos el pasado y el futuro
Somos la historia de nuestros antepasados y la esperanza
Nuestras vidas están llenas de espíritu, corazón y cultura
Representan civilizaciones de todo el mundo

Nosotros llevamos una máscara porque nos sentimos fuera de lugar
No importa cuanto intentemos sólo parece que nunca encajamos
Somos esta generación, los enmascarados, sin rostro
Flotando suavemente y sintiéndonos perdidos, pensando en cuando podremos escapar de este pozo hueco.

Este poema fue creado después de leer el primer capítulo de El laberinto de La Soledad por el prolífico escritor mexicano, Octavio Paz. Lo que causó el tema del poema fue cuando Octavio definía el nuevo Mexicano de la juventud que se habían formado las pandillas en las ciudades del sur y que vivió en los Estados Unidos de América; y llamó el nombre de ellos Pachucos. Durante la lectura, se sentía como si definió no solo los mexicanos sino la mayoría si no todos los latinos que nacieron en los Estados Unidos. Parecía como si él estaba definiendo mi generación, y no me refiero a las pandillas pero más hacia el estado mental y psicológico del Pachuco.

Los Pachucos no son mexicanos no son ni Estadounidense, que se encuentran atrapados en medio de dos fuerzas que no parece aceptar el Pachuco. Yo lo llamo ser en el limbo debido a los conflictos de identidad, no somos ni de aquí ni de allá; en la medida de lo que deseamos para conectar a una cultura respectiva. Paz, bellamente explicó que flotamos, “que flota, nunca con los actuales, nunca con desaparición” (Paz, 13). No somos ni aquí ni allí, pero están por todas partes, en el sentido de que los jóvenes que son bi o multicultural han pasado por este. El camino del Pachuco o como ya he mencionado en el poema, la vida con una máscara. A vivir con una máscara no es todo acerca de ocultar que somos, sino en lugar de ser como una oruga que habita en un capullo hasta que esté listo para emerger como una mariposa. Es simplemente una fase de deconstrucción y reconstrucción, deconstruir que estábamos en la reconstrucción que seremos. Lo que o son los encapuchados, los que representan la cultura de casa y tratar de encontrar un equilibrio entre los dos mundos, o el Pachuco que rechaza las dos culturas y la vida desafiando a ellos.

Nosotros, como jóvenes luchamos para vivir entre dos mundos, nuestra casa y en el exterior, por lo tanto, nuestra lucha es, encontrar una manera de vivir con una pierna en la casa y el otro en el exterior, pero para una larga parte de nuestra lucha por encontrar un equilibrio. El limbo es nuestra casa, que está rodeado por una densa niebla de que corta nuestra visibilidad para que nos sentimos perdidos en este pozo. Podemos a llegar a odiar el limbo y la fuerza externa que nos ha puesto aquí o nos hemos llegado a aceptar como un escenario ideal para que nuestra revolución, el cambio no el levantamiento, nos convertimos en el Pachuco o el enmascarado.

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