Cartas de una Lesbiana Octubre 2014

Sobre inclusión

Querido Mundo,

Estoy leyendo un libro titulado, Una Taza de Agua Debajo de Mi Cama. Está escrito por una mujer llamada Daisy Hernández. En esto libro, ella habla sobre el cambio de pasar de un hogar que el idioma era solo Español  a que el Inglés se convirtiera en su idioma principal. Ella aborda la confusión y el miedo en que se encuentran muchos de los hispano americanos.

Español no es mi primer idioma. Escuché a mi padre hablar algo de Español.  Mejor recuerdo enseñándole a mi padre el Inglés y la adecuada pronunciación. Debido a las oscuras raíces de mi padre, estaba muy avergonzado de ser hispano. No quería que sus hijos crecieran siendo hispanos. Él quería que fuéramos blancos y que habláramos Inglés. Lo hicimos y lo hacemos todavía.

Español fue fácil, sin embargo. Demasiado fácil. Aunque algunas de las palabras en la escuela eran nuevas, no había allí ningún desafío. Cuando tenía doce años, ayudaba a estudiantes de diecisiete años con su Español. El lenguaje siempre estuvo ahí, escondido en mi mente. Venia muy fácilmente. Hasta este día, aún es así hasta cierto punto. Puedo leer y escribir en Español mucho mejor de lo que puedo hablarlo.

Entiendo que mi español es muy formal; estoy segura que un niño Latino de cuatro años de edad puede hablar el Español mucho mejor que yo. Es interesante, sin embargo. Tengo una dicotomía cuando se trata de mi raza. Cuando estoy cerca “gringas”, yo soy la reina Boricua. Si estoy cerca de compañeras Latinas, de repente me convierto en gringa. Sueno como una tímida niña blanca que sabe decir, “sí”.  Yo soy demasiado Hispana para ser blanca, pero también demasiado blanca para ser hispana.

¿Cómo se aplica esto a la comunidad hispana LGBT?.  Sé que no soy la única. Sé que Daisy Hernández no es la única Latina que lucha con el idioma original de su familia. Hay muchas de nosotras por ahí. No sé las cifras exactas, pero estoy segura de que es seguro decir que hay una gran cantidad de la población hispana que tiende a ser más “gringo” que “Latino”.

La comunidad LGBT enfrenta a muchos obstáculos, uno de los cuales es nuestra identificación. El nuestro es el arco iris porque la gente de todos los colores y de todas las profesiones comparten en nuestra identidad personal y sexual. Pero ¿qué pasa con nuestra identidad racial? ¿A dónde nosotras las blancas-Latinas vamos?¿Importa? En el caso de la comunidad LGBT, sí importa.

La inclusión se ha convertido en un tema candente para nuestra comunidad. Debemos incluir a gente extraña, y a los que tienen en duda sus identidades sexuales y a mucho mas de lo que puedo imaginarme (no es nada contra ellos o la comunidad, es todo muy nuevo para mí). Queremos incluir tantas personas como podamos en nuestra comunidad. Queremos demostrar que nuestras mentes están abiertas y tenemos comprensión de los estilos de vida. Tenemos que hacer lo mismo para nuestras raza. Ya seamos todo un color, o mezclado, tenemos que estar Unidos. Las latinas como yo no pueden ser menospreciadas porque mis conocimientos de Español son rudimentarios. Tengo algo que ofrecer a la comunidad LGBT en Inglés y Español. Espero que mis compañeros hispanos LGBT lo vean, lo entiendan y lo respeten. Tenemos que llegar a encarnar todos los colores, todas las razas, todos los idiomas, todos los credos, todas las etnias… todas las personas.

Cuando usted lee mis artículos, espero que usted está haciendo más que riéndose de mi pobre gramática en Español. Espero que veas que estoy aprovechando esta oportunidad como una gringa, una Latina, una mujer y un miembro de la comunidad LGBT para llegar y ayudar a tantas diferentes maneras (y lenguas) como pueda. Eso es lo que todos tenemos que hacer. Tiene que ser un esfuerzo de la comunidad.

Viva la vida de su propia manera especial,

Lauren

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