Birds of a Feather por Lorin Lindner

Proveído por Linda A. DeStefano

Reseña del libro por Collette Charbonneau

Traducido al español por Rob English

Esta es una historia real, una especie de autobiografía de cómo dos santuarios de loros en California llegaron a buen término. Es un recuerdo de los acontecimientos de la vida por el autor, Lorin Lindner, una amante de los animales y vegana. Ella cuenta cómo dejó de dirigir su propia práctica de psicología y en su lugar creó un programa de rehabilitación para veteranos (y loros). Todo comenzó cuando ella dio hogar a un loro mientras todavía estaba en la universidad. Estaba decidida a navegar a través de la complejidad de cómo cuidar adecuadamente a un tal pájaro. Se dio cuenta de que muchas personas tampoco sabían cómo hacerlo, y de que ella debería hacer algo para ayudar.

Ella teje su historia milagrosa en la triste, pero verdadera historia de por qué tuvo que construir un santuario de loros en primer lugar. Presenta palabras honestas, horribles y esperanzadoras a la difícil situación del loro, un pájaro que es sacado de su hogar en las Amazonas cuando es un bebé y se ve transportado a los Estados Unidos donde está vendido al mejor postor, sea esto una abarrotada tienda de mascotas operada por gente de poca educación o entrenamiento, o sea criador que lo vende a personas sencillas que solo quieren una mascota para “mimar.” Como Lindner explica varias veces a lo largo de su libro, los loros necesitan compañía, atención, comida adecuada, jaulas limpias y espacio para volar y extender sus alas. Si bien esto puede ser fácil para las personas a proporcionarles desde el principio de su relación con los loros, se vuelve más difícil a medida que sus vidas se ponen más ocupadas y los loros siguen necesitando un alto nivel de atención y apoyo. La mayoría de las personas no se dan cuenta, incluso yo tampoco, de que los loros pueden vivir hasta ochenta años en cautiverio. Para ellos les es difícil mover de casa en casa porque “imprimen” o desarrollan una conexión profunda con otras aves, animal o incluso con un humano. Cuando son separados por circunstancias de la vida, recuperarse y seguir adelante después de ese incidente puede ser difícil para el ave. Lindner quería ayudar a los loros.

Al principio de su carrera, después de que un veterano sin hogar se le acercó a Lindner necesitando alguien con quien hablar, ella se dio cuenta de que otros veteranos también necesitaban ayuda. Comenzó a trabajar con veteranos en un VA (Administración de Veteranos) hospital cercano y trajo sus dos loros de rescate para trabajar con ella. A los veteranos a menudo les resultaba más fácil comunicarse con un loro que con una persona. Abrió un santuario para los loros de la comunidad que no podían quedarse con sus compañeros humanos. Algunos de los veteranos la acompañaban cada semana para ayudar a limpiar las jaulas, preparar sus alimentos y socializar con ellos. Lindner luego fundó un programa de rehabilitación para veteranos en él VA hospital mismo, lo que fue mucho más cercano, y que también resultó de ser un lugar para loros.

Serenity Park, que abrió sus puertas en 2005, se describe más como un santuario en forma de jardín al lado de un complejo hospitalario. Con tiempo, los loros, muchos de los cuales están severamente traumatizados, entran en confianza con los veteranos. Establecen esta confianza y se ayudan mutuamente a sobrellevar el trauma que han experimentado al aprender que no todos los encuentros con otros humanos son malos.

Lindner termina el libro con esperanza para los veteranos y los loros para quienes dedicó el trabajo de su vida. Este libro es un suave recordatorio de que tanto la gente como nuestros compañeros no humanos tienen sentimientos y experiencias pasadas que deben ser reconocidas y abordadas, para que existan relaciones duraderas y significativas. Al igual que nosotros los animales pueden encontrar un nuevo significado en la vida con la atención y el cuidado adecuados. Lindner nos recuerda que si tratamos a todos los seres vivos como es debido, todos podemos alcanzar la verdadera felicidad y tener éxito en la vida.

Collette es miembro de People for Animal Rights. Puede ponerse en contacto con People for Animal Rights en P.O. Box 15358, Syracuse 13215-0358, people4animalrightscny@gmail.com, (315)488-PURR (7877) entre las 8 a.m. y las 10 p.m. Visítenos en peopleforanimalrightsofcny.org

El mito del punto más bajo

por Maximilian Eyle

Todo el mundo está familiarizado con el concepto. Lo vemos en películas, libros, y en el teatro. La vida de alguien se empeora hasta que encuentra un momento de claridad y empieza a arreglar las cosas y cambiar su vida. El mensaje es claro: ¿Que tienen que hacer las personas que toman drogas? Llegar al punto más bajo. ¿Cómo les podemos ayudar? Con amor duro, o nunca aprenderán. En muchos casos, tenemos miedo a mostrar apoyo o compasión porque no queremos ser un “facilitador.” Hay una suposición de que la persona tiene que estar tirado abajo antes de que puedan decidir a quitar una adicción. El problema es que ese concepto es totalmente falso, y además ha causado resultados desastrosos de política pública.

Pero si este concepto es falso, ¿qué pasa con las historias de personas con adicción que tuvieron que llegar al punto más bajo antes de quitar su hábito? La clave está en la definición precisa de que significa el “punto más bajo”. Es cierto que mucha gente decide cambiar su comportamiento después de reconocer el daño que su adicción ha causado. Sin embargo, no significa que tienen que estar forzado ni perder todo para llegar en este punto. Lo que significa es que tuvo un cambio de perspectiva. Citando Dr. Peggilee Wupperman, una profesora de Yale y John Jay Universities, significa la persona “llegó a un punto cuando se dio cuenta que su vida era extremamente (y agobiadamente) diferente a la vida que quería o la vida que cabe con sus valores.” Pero es muy importante reconocer que se puede llegar en este punto sin estar tirado abajo en terapia ni sufrir pérdidas material o emocional severa.

La idea que cultivando vergüenza y sufrimiento es lo que deberíamos hacer es la conclusión natural del mito de Llegar al Punto más Bajo. Como consecuencia, damos la espalda a nuestros instintos de compasión y apoyo. Trágicamente, esa estrategia solamente sirve para empeorar la situación. Dr. Wupperman es una crítica vocal de esa filosofía. Ella explica que: “A pesar de convicciones populares (¡y erróneos!), vergüenza no parará comportamiento desregulado. De hecho, la realidad es lo contrario. La vergüenza actualmente crece la probabilidad de que una persona continuaría con ese comportamiento desregulado.” Eso no debería ser una sorpresa. Ya sabemos que muchas de las personas toman drogas para automedicar su trauma y quitar su sufrimiento. Por eso cuando escalamos el trauma y el sufrimiento en sus vidas – muchas veces consumarían más en lugar de menos.

Es imperativo que nos soltamos de la estrategia de castigo para la gente que tiene una adicción. La guerra fallida contra drogas, la crisis de sida, y la epidemia de sobredosis solamente son algunos ejemplos de cómo nuestra determinación de avergonzar y marginalizar personas que toman drogas solamente sirve para empeorar la situación. Tenemos la oportunidad a re-imaginar nuestra estrategia, esta vez basado en ciencia. Podemos enfatizar compasión más que estigma y apoderamiento más que persecución.

Maximilian Eyle es originario de Syracuse, NY y graduado de Hobart y William Smith Colleges. Trabaja como consultor de medios y escribe cada mes sobre una variedad de temas para periódicos en Español en todo el estado de Nueva York. Maximilian ama la cultura hispana y aprendió Español mientras vivió en España, donde estudió y trabajó como profesor de Inglés. Él puede ser contactado en maxeyle@gmail.com.

 

Laura Bush en CNY

por Miguel Balbuena

La 43.a Primera Dama de los Estados Unidos, Laura Bush, llegó a New York Central el 1 de Mayo

para ser entrevistada durante la última entrega de la Serie de Oradores Familia D’Aniello.

Esta serie fue lanzada por Dan D’Aniello, miembro de la Junta de Síndicos de la Universidad de

Syracuse (SU), con la meta de promover el “diálogo sobre temas de impacto nacional, con algunos

de los más prominentes dirigentes y pensadores de la nación hablando sobre tópicos como

emprendimiento, libre empresa, patriotismo, asuntos de veteranos y capacidad dirigencial”,

según el comunicado de prensa del evento.

D’Aniello es mejor conocido por haber cofundado el Grupo Carlyle, junto con Bill Conway y David

Rubenstein, donde fortaleció sus conexiones con la familia Bush y algunos de sus amigos más cercanos. Esta empresa de administración de inversiones tiene una buena cantidad de detractores en la prensa, en

particular la revista The Economist, descrita por el filósofo Karl Marx como un “órgano de la aristocracia de las finanzas”. Este presunto vocero de la plutocracia sugirió que el Grupo Carlyle epitoma al “capitalismo clientelista”, el cual opera en el espacio liminar entre las clases política y empresarial.

“El secreto Grupo Carlyle le da al capitalismo un mal nombre”, The Economist dijo en 2003. La única razón citada por esta publicación con sede en Londres para su dura evaluación surgió de una conferencia celebrada en la fatídica fecha del 11 de Septiembre de 2001 en Washington, D.C., durante la cual esta corporación financiera estuvo representada por sus poderosos contratados, como los anteriores políticos, el presidente George H.W. Bush, el secretario de Estado James Baker y el secretario de defensa Frank Carlucci.

“La conferencia fue organizada por el Grupo Carlyle, una firma de patrimonio privado que administra miles de millones de dólares, incluyendo, en ese momento, algo de la riqueza de la familia bin Laden. También emplea a los señores Bush y Baker. “En la secuela inmediata de los ataques, cuando no se permitía que nadie entrara o saliera de los Estados Unidos, muchos miembros de la familia bin Laden en los Estados Unidos fueron misteriosamente llevados a su hogar en Arabia Saudita. El resurgimiento del gasto en defensa que siguió aumentó en gran medida el valor de las inversiones del Grupo Carlyle en compañías de defensa”.

Laura Bush se graduó de la Universidad Metodista Sureña (SMU) en University Park, Texas, con

un bachillerato en educación, seguido cinco años después con una maestría en bibliotecología de la

Universidad de Texas en Austin. Apropiadamente, durante su estadía en New York Central, Bush fue

interrogada en el escenario por el Decano de Bibliotecas y Bibliotecario Universitario de SU, David

Seaman, nacido en Inglaterra. La entrevista, que sólo duró media hora, tuvo lugar en el Auditorio Marvin y Helaine Lender de la Escuela de Administración Martin Whitman en el campus de SU.

El formato de la función aseguró que Bush tuviera una limitada interacción con el público en general que

asistió. Además de la restricción de tiempo a 30 minutos, no se permitieron preguntas de la audiencia y, al final del evento, Bush fue rápidamente llevada por tres agentes del Servicio Secreto a través de una puerta contigua al escenario, lejos de las dos puertas traseras utilizadas por el público. Seaman dijo que ella tenía que ir a otro compromiso, probablemente con los capitostes a la cabeza de la Universidad.

Aislando más aún a los asistentes regulares, ellos fueron relegados a unas pocas filas superiores de asientos en el auditorio, con solo 64 sitios disponibles, los cuales fueron tomados media hora antes de la hora de inicio del diálogo entre Bush y Seaman. Aquellos que trataron de ingresar después de ese plazo fueron cortésmente dirigidos a la sala de desbordamiento, donde cómodamente observaron el evento a través de enlace por medio de video.

Como estudiante de pregrado en SMU, la 43.a Primera Dama fue miembro de su capítulo de la

hermandad Kappa Alpha Theta. Sus hermanas de su capítulo homólogo en SU estuvieron sentadas

en la sección de Persona Muy Importante del auditorio y fueron reconocidas por Bush cuando el maestro de ceremonias le señaló su presencia. La sección PMI, la cual consistió principalmente de profesores y administradores universitarios, ocupó la parte frontal de la sala, alrededor del 70 por ciento de la misma. Entre esta sección y la ordinaria hubo tres filas reservadas para reporteros como yo.

La entrevista no fue realizada por un periodista profesional ni un politicólogo. No se hicieron preguntas

para cuestionar. A pesar de esto, alguna percepción reveladora sobre la personalidad de Bush pudo ser

recogida. Podría resumirla con una frase latina: “Mente sana en cuerpo sano”.

Acerca del autor: Miguel Balbuena es un escritor en los campos académico, científico, periodístico y literario (en los géneros de ficción y no ficción).

Los Milenios

por Aixa G. López

Escuchamos muchas opiniones sobre los “Millennials”. Sí, los que nacieron entre los años 80 y 2000. Algunos también los llaman Generación Y. Los Millennials a menudo se describen como confiados, expresivos, liberales, optimistas y abiertos al cambio. Son impacientes, se centran en sí mismos y no están dispuestos a comprometerse en ciertos aspectos que creen que no son negociables.

Debo admitir que a veces he sido culpable de juzgarlos como no comprometidos, egoístas y perezosos, pero en realidad, lo que sucede es que ven el mundo desde una perspectiva diferente. Las generaciones anteriores eran personas que intentaban conquistar el mundo y romper lo establecido, pero también eran personas que respetaban a las figuras de autoridad de una manera muy extrema; al punto que a veces sacrificaban sus propios derechos. Dicho esto, tener a ambos, un miembro de los “Millennials” y un miembro de la “Generación silenciosa” viviendo en mi hogar, a veces es todo un reto.

Recuerdo un día cuando mi hija tenía 9 años. llegó a casa muy molesta. Ella dijo que el director de su escuela le había hecho algo a un estudiante que ella consideraba injusto. Quería enviar un correo electrónico a la directora, expresando su opinión. Yo me quería morir. Me sentí orgullosa porque ella tenía una opinión al respecto, pero al mismo tiempo, no podía entender cómo esta pequeña niña tenía la confianza de querer enviarle un correo electrónico a la autoridad suprema de la escuela. Por supuesto, no dejé que lo hiciera, pero tuve que sentarme y explicarle por qué a veces es mejor no reaccionar tan rápidamente a nuestros sentimientos.

Creo que esta generación es ideal para el mundo en el que están viviendo. Aunque tengo algunos desacuerdos sobre ciertos aspectos con los Millennials, debo decir que a veces desearía tener más de su personalidad, confianza, y espíritu libre. Van por las cosas que quieren en la vida y de la vida, y tienen sus prioridades muy claras. Otra cosa que admiro de ellos es que no tienen miedo de cambiar de opinión sobre cosas. Las generaciones mayores permanecerían en el mismo trabajo durante 30 años, incluso cuando eran miserables. Esta generación cambiaría de trabajo hasta que encuentren lo que les gusta. Es una dinámica interesante, y puedo verla desarrollarse en mi propia casa todo el tiempo.

Espero con ansias el desafío y también espero aprender de ellos. Estoy segura de que podemos enseñarnos una o dos cosas mutuamente, ¿no?.

Aixa G. López, P. E. es Consultora, Desarrollo de Liderazgo, Marketing Digital, Mejora de Procesos Organizacionales residiendo en el área de Elmira, Nueva York. Es una ingeniera industrial analítica de mentalidad estratégica con más de 27 años de experiencia en gestión de operaciones, mejora de procesos organizativos, liderazgo y desarrollo de equipos y marketing digital. Ella ha sido reconocida por mejorar la efectividad y la eficiencia de la organización a través del liderazgo, alineando los procesos de negocios para lograr ahorros de costos y crecimiento de ingresos. Ella es una ingeniera industrial que entró al campo debido a su pasión por arreglar las cosas. Como columnista de CNY Latino, Aixa comparte con los lectores esta pasión y las lecciones que ha aprendido a lo largo del camino.

Museo Everson exhibe el arte de Juan Cruz

por Ricardo Loubriel

Juan Cruz es un artista puertorriqueño que a su temprana edad de cinco años se vio obligado a dejar la isla de Puerto Rico trasladándose a la ciudad de Nueva York donde su travesía como artista tomó forma. Las situaciones personales y contratiempos encendieron la llama de la creatividad.

Cruz, de 77 años, residente de Syracuse NY desde el 1975, ha sido invitado por el Museo de Arte Everson en Syracuse, NY para realizar una exposición retrospectiva que incluye sus trabajos realizados desde el 1960 hasta el presente. La exposición titulada Juan Cruz; una retrospectiva abre el día 4 de mayo, en el Museo Everson localizado la calle Harrison 401, Syracuse, NY 13202. La muestra permanecerá en exhibición hasta el 4 de agosto de 2019.

En días recientes entrevistamos a este gran artista de nuestra comunidad que tanto ha aportado en la pintura, la escultura y la educación de nuestros jóvenes en las artes. Este es un fragmento de la conversación:

RL: ¿Qué causó que tu familia se mudara de Puerto Rico?
JC: La necesidad y falta de recursos.

RL: ¿A qué edad fue que agarraste un pincel por primera vez?
JC: Yo tenía ya como 20 años, pero siempre desde chiquito, desde los cinco años, desde que me acuerdo, me pasaba dibujando con lápices. En el museo se va a poder apreciar uno de los primeros cuadros que pinté, una muchachita. Eso fue en los años sesenta.

RL: ¿Tus padres, tuvieron alguna influencia en tu carrera como artista?
JC: Yo pienso mucho sobre eso. Nosotros éramos una familia pobre. Yo conocí a mi padre cuando tenía 12 años. Mi madre era costurera y tenía esa visión creativa, de dibujar y diseñar trajes.

RL: ¿Sientes que la isla de Puerto Rico ha tenido alguna influencia en tu trabajo?
JC: No sé. Mis primeras influencias fueron cuando decidí que el arte era más que pintar cosas lindas, como flores. Sentía que debía haber algo más profundo. Yo solía pintar lo que veía, era bien realista. En esa época me esforzaba para hacer dinero, pero cuando comencé a analizar lo que hacía, abrí mis ojos y me di cuenta que el arte no es pintar todo lo que se ve. Mi trabajo evolucionó a tratar de reflejar experiencias y estados de ánimos.

RL: ¿Hay algún recuerdo o anécdota que continuamente regresa a tu memoria en relación con tu arte?
JC: A mí siempre me gustó dibujar. Yo nunca tuve interés en la pelota o en otros deportes. La realidad es que todos los niños son creadores. Lo primero que hacen es dibujar en las paredes, el suelo o la estufa. Todos somos artistas, pero llega un momento en que tomamos intereses o direcciones distintas. Para mi el arte viene de otro planeta. Yo me baso de mis experiencias personales y problemas sociales, como el abuso, en todas sus manifestaciones.

RL: ¿Qué expresa tu arte o cual es tu enfoque principal en relación con tu trabajo?
JC: Mis experiencias, las cosas que he vivido. Para mí el arte es como la música. A veces te agarra y le habla al espíritu. Saca algo del ser humano que provoca cierta conexión. Es distinto para cada persona. Sucede lo mismo con la pintura.

RL: ¿Qué sientes con respecto a esta exhibición de tu obra que va a presentar el Museo Everson?
JC: Durante la despedida de año me puse a pensar en qué pasaría conmigo durante este año. Estaba enfermo, solo, lejos de mi familia, sin dinero y pasando frío. Me puse a leer un horóscopo que decía: “Este año, algo se va a abrir para ti.” Me dije, “¡no hay más remedio!” A la semana recibí esa llamada del Everson para organizar una exhibición.

RL: ¿Hay algo más que te gustaría comentar?
JC: Sí, el arte es terapia. Quisiera enviarle un mensaje a nuestra juventud y decirles que piensen bien lo que hacen. La vida de gangas me pegó fuerte los 17 años, y me llevó a prisión sin siquiera saber inglés. No sabía leer ni escribir. En prisión fue que aprendí a leer, escribir y a pintar. El no conocer el idioma inglés fue un problema y una de las razones por las que no podía abogar a mi defensa. Aprendí que hay que pensar antes actuar, no actuar sin pensar. Una decisión sin pensar te puede cambiar la vida en un segundo. Pasé 16 años y medio encarcelado, por una decisión de un segundo sin pensar. Eso te puede llevar a prisión o a la tumba. Quiero aconsejar a la juventud y decirles que nunca es tarde, que la educación es súper importante y es lo que nos saca de muchas miserias. Hay que temer paciencia, pensar bien lo que haces, y trabajar duro para salir adelante. Yo logré superar esa crisis de mi vida. Me agarré del arte. Eso fue lo que me salvó. Muchos no tienen ese salvavidas. Les quiero decir que no gasten el tiempo, que se eduquen, que busquen entendimiento y no se dejen presionar de nadie para actuar sin pensar. El arte es terapia.

Nuevo Director de Musica en SU

El pianista y académico Milton Laufer fue nombrado nuevo director de la Escuela de Música Setnor
por Erica Blust

El College of Visual and Performing Arts (VPA) anunció que Milton Rubén Laufer, pianista y académico que actualmente ejerce como director de la Escuela de Música de Western Carolina University fue nombrado director de la Escuela de Música Rose, Jules R. and Stanford Setnor.

Laufer, quien asumirá el cargo de director el primero de julio, ejercerá el liderazgo creativo, académico y estratégico de la Escuela de Música y será el responsable de la promoción pública de la escuela a nivel universitario, regional y nacional. También será profesor de música asociado.

Laufer reemplaza a Martha Sutter, quien regresará al profesorado después de un año sabático de investigación.

“Estoy encantado de darle la bienvenida al Dr. Laufer a Syracuse University, la facultad y la escuela Setnor,” expresó Michael S. Tick, decano de VPA. “Nuestro comité de selección, encabezado por Ralph Zito, hizo un trabajo arduo y lo recomendó por ser un músico talentoso y dedicado así como un líder consumado en la educación musical, asesoría artística y promoción de las artes. Estoy ansioso de colaborar con él en el logro de su visión para la Escuela Setnor.”

“Me siento honrado de haber sido escogido para servir esta destacada institución”, manifestó Laufer. “La música es parte integral del tejido de Syracuse University desde hace 142 años. Me empeñaré para honrar este admirable legado al trabajar en conjunto con el extraordinario grupo de profesores, personal y estudiantes talentosos de la Escuela Setnor para dirigirnos hacia un futuro próspero y brillante”.

Nacido en Chicago, de padre cubano y madre puertorriqueña, Laufer comenzó a tocar el piano a los tres años de edad, su entrenamiento incluye estudios en el Instituto de Música de Chicago, el Instituto Gnessin, la Escuela de Música Eastman, la Universidad de Michigan (B.M.) y la Universidad de Rice (M.M., D.M.A.).

Laufer ha deleitado el público de cuatro continentes en instalaciones prestigiosas desde el Lincoln Center y el Tchaikowsky Hall. Un artista versátil, ha compartido el escenario con artistas que van desde Natalie Cole hasta Guerassim Voronkov. Sus presentaciones en la radio y televisión de habla hispana se han transmitido en Europa, América del Sur, América Central y el Caribe.

Reconocido internacionalmente como uno de los principales intérpretes y académicos de música española para piano, sus ediciones de Tres Improvisaciones para Piano y “La Vega” de Isaac Albéniz fueron publicadas por G. Henle Verlag de Munich y se encuentran disponibles en todo el mundo. Actualmente está escribiendo el libro “Guía del Repertorio Español para Pianistas”.

Laufer está planificando dos grabaciones: un álbum con piezas para piano y voz del compositor cubano Ernesto Lecuona y una grabación de piezas latinas para violonchelo y piano con el violonchelista canadiense Nigel Boehm. Ha grabado con los sellos Naxos, Zenph Sound Innovations, Bis Records y Beauport Classics.

Como educador, Laufer se guía por el principio de que los estudiantes se deben adaptar al panorama vocacional cambiante que los espera. No solamente deben ser expertos en técnica y expresión, sino que tienen que ser empresarios y comunicadores que entiendan el valor de las artes como materia prima en el mercado y su poder como fuerza de cambio en sus propias comunidades.

Laufer es miembro fundador y vitalicio del Latin Songwriters Hall of Fame y miembro activo y votante de la National Academy of Recording Arts and Sciences (Grammys) y de Latin Academy of Recording Arts and Sciences (Latin Grammys)

Maneras en que los padres pueden empoderar a sus hijas

¡Atrévete!
por Aixa G. López

Te despiertas un día y te das cuenta de que eres el padre de una niña. De repente, empiezas a preguntarte: “¿qué voy a hacer? Necesito aprender sobre “cosas de chicas “. Empiezas a pensar en todas las cosas que le pasan las mujeres y en el futuro que puede tener tu hija. Parece desafiante, ¿verdad?

Bueno, como padre, tienes más poder de influencia del que puedas imaginar. Las niñas suelen sentirse atraídas por sus padres y, a veces, los padres no se dan cuenta del impacto que pueden tener en el futuro de ellas.

Estas son algunas de las cosas que experimenté con mi padre, y que me permitieron no tener miedo de entrar en una industria dominada por los hombres y permanecer en ella durante más de veinte (20)años.

1. Trata de no imponer expectativas “femeninas”: “las niñas visten de rosa y los niños visten de azul”, es el paradigma que siempre hemos usado y que esta fuera de moda. Permite que tu hija experimente diferentes aspectos de la vida. Si también tienes niños, déjala jugar con ellos. Enséñales que se necesitan mutuamente. Las mujeres y los hombres se necesitan para tener éxito. Muéstrale cómo pedir ayuda a los hombres de una manera positiva, no competitiva, pero también de una manera segura y asertiva.

2. Enséñale a no esperar a que el “príncipe perfecto” venga a cuidarla: se nos enseña que un día conoceremos al hombre perfecto que nos cuidará. No hay nada de malo en conocer a ese tipo de hombre, pero no debemos verlo como nuestro salvador. Los padres son modelos a seguir para sus hijas. Deben enseñarles a pensar independientemente, a seguir una carrera, a no tener a alguien a quien recurrir. Los hombres y las mujeres deben crear una sociedad en la que se apoyen, enseñen y se ayuden mutuamente para que ambas partes puedan crecer y tener éxito.

3. Permítele participar en las cosas que haces: mi padre es muy dado a hacer cosas manuales. Siempre estaba haciendo cosas en la casa. Me encantaba observarlo. Él siempre me permitió ayudarle. Cuando era adolescente, siempre estaba cambiando la distribución de mi habitación. Eso me ayudo a ser independiente y valerme por mí misma.

4. Elogia su confianza – dale tu opinión: Elogia el hecho de que se atreva a hacer o decir algo. Explícale que no tiene que tener éxito en todo, que el fracaso es parte del proceso. Las mujeres tendemos a tomar la derrota con el corazón. Pensamos que, si fallamos en algo, entonces, “somos” un fracaso. Enséñale que para crecer y convertirse en una mejor persona; tendrá que experimentar el fracaso. Hazle saber que un fracaso ocasional está bien y que tendrá personas a su alrededor que la apoyarán y la ayudarán a seguir adelante.

5. Está ahí para ella y simplemente disfrute verla crecer: diviértete siendo padre de una niña. Es fantástico para una chica saber que una figura masculina siempre estará ahí para ella y la tendrá de vuelta. Llegará un momento en el que tu hija te enseñará y cuidará de ti.

Aixa G. López, P. E. es Consultora, Desarrollo de Liderazgo, Marketing Digital, Mejora de Procesos Organizacionales residiendo en el área de Elmira, Nueva York. Es una ingeniera industrial analítica de mentalidad estratégica con más de 27 años de experiencia en gestión de operaciones, mejora de procesos organizativos, liderazgo y desarrollo de equipos y marketing digital. Ella ha sido reconocida por mejorar la efectividad y la eficiencia de la organización a través del liderazgo, alineando los procesos de negocios para lograr ahorros de costos y crecimiento de ingresos. Ella es una ingeniera industrial que entró al campo debido a su pasión por arreglar las cosas. Como columnista de CNY Latino, Aixa comparte con los lectores esta pasión y las lecciones que ha aprendido a lo largo del camino.