Ziggy Stardust

by Gabor Hardy

A meow worth a thousand words
A paw swipe in the dark
So dumb creatures leave their mark
within solitary hearts

A dingy white kitten arrived one day, yellow eyes blazing
Appearing in a patch of snow, torn fur, and ribs outline
His ears were bleeding with one torn paw

We, in curious wonder, opened up our hearts
willing him to remain

This polished cat, destined to roam
Assured and undefeated, down vacant streets
Backyard alleys and slanted rooftops are the places where he ruled
Like some lord of the hunt, ready to pounce
upon a mice or rat which had strayed across his path

We always thought that every night, he would come home
However, he was on loan
From some Transcendent Being
the Creator of his wild heart

We never dreamed of a time of goodbye,
When a high jump and a soaring heart would
greet us no more, as the days and weeks drift by

Note from Linda DeStefano, President, People for Animal Rights: We urge you to keep your cat inside where she/he will be safe. In this case, the cat was half-wild and a decision was made that he wouldn’t adjust to indoor living. There are many other cases in which a feral (half-wild) cat does adjust well; I had a beloved one who I rescued from outdoors; with patience, she became a happy, affectionate indoor cat.

People for Animal Rights can be reached at P.O. Box 15358, Syracuse 13215-0358, people4animalrightscny@gmail.com, (315)488-PURR (7877) between 8 a.m. and 10 p.m., Our website is peopleforanimalrightsofcny.org.

Changes in the Political Axis of Latin America and its effects

by Juan Carlos Salcedo, Internationalist

In the last 20 years, Latin America as a region has experienced substantial political changes within it, which have generated a new dynamic in regional and global relations.

Having changed the political axis of the region, Mexico and Brazil are recent examples, the question arises, what are the new challenges and opportunities for bilateral and multilateral relations in this period of transition, and how does it affect the region? Dr. Jose Ayala Lasso, 3 times Foreign Affairs Minister of Ecuador and the first UN High Commissioner for Human Rights, answers our questions about the changes from a period of apogee of the so-called Socialism of the 21st Century to one that reflects its decline. This is the interview:

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Cambios en el Eje Político de Latinoamérica y sus efectos

por Juan Carlos Pocho Salcedo, Internacionalista

En los últimos 20 años Latinoamérica como región ha experimentado cambios políticos substanciales a su interior, los cuales han generado una nueva dinámica en las relaciones regionales y mundiales.

Al haber cambiado el eje político de Latinoamérica, México y Brasil son ejemplos recientes, surge la pregunta de rigor, cuáles son los nuevos desafíos y oportunidades para las relaciones bilaterales y multilaterales en este periodo de transición, y como afecta a la región? El Dr. Jose Ayala Lasso 3 veces Canciller de Ecuador y el primer Alto Comisionado para las Derechos Humanos de la ONU, responde a nuestras preguntas sobre los cambios de un periodo de apogeo del llamado Socialismo del Siglo 21 a uno que refleja su declinación. Esta es la entrevista:

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Yo fui el afortunado

por Tymothy Parmenter

Fui adoptado de Tegucigalpa Honduras a los 7 años de edad, dejando atrás a mi madre, a mi hermana, abuelos, tías, tíos y muchos primos. Me fui a los Estados Unidos, la tierra de los sueños; un país donde muchos de mis amigos y parientes soñaban ir. Por suerte, yo fui el afortunado.

Recuerdo que me despedí de mi hermana, recuerdo el parque donde jugaba de niño. Recuerdo la iglesia a la que asistía, los perros callejeros, el letrero de Coca Cola cerca de la montaña, y muchas otras cosas. Lo que más me recuerdo de mis últimos días en Honduras es el vuelo en avión. Era mi primera vez en un avión y tuve que hacerlo solo. No estaba completamente solo, ya que mi madre adoptiva y mi nueva hermana estaban conmigo, pero en ese momento estaba con unas desconocidas. Solo había visto a mi nueva madre una vez y eso fue 6 meses antes. Mi nueva hermana hablaba español lo cual fue útil, pero como quiera, me sentía solo.

El día que me fui era el 15 de Mayo del 1991. El vuelo del avión fue largo y tuvimos una escala en Miami. Mi hermana abordó un avión a Washington DC y mi madre y yo volamos a Syracuse, NY. Mi madre solo sabía un par de palabras en español, así que no hablamos mucho, fue un viaje tranquilo. Al llegar a Syracuse, el resto de mi familia me saludó y estaban emocionados. Mis nuevos padres se habían comprometido a hacer el mundo un lugar mejor adoptando a niños necesitados. Mis padres tenían 11 hijos en total, 8 de los cuales eran adoptados.

Recuerdo haber llegado a mi nuevo hogar por primera vez. Mi abuela, quien era mi niñera en la mayor parte de mi vida en Honduras me había llamado para asegurarse que había llegado a EEUU. Fue una de las últimas veces que hablé con ella. La comunicación con la familia que había dejado comenzó con unas pocas llamadas telefónicas en los primeros meses a casi nada. Yo sabia que hacer una llamada para ellos era difícil. Éramos pobres y no teníamos teléfono. El internet no era una opción desde al principio y yo no tenía forma de contactarles. No solo eso, el lenguaje que conocí cuando era niño de repente se me fue. Nadie en mi familia, mi escuela, mi vecindario hablaba español, así que se me olvidó todo. Se me olvidaron las palabras, las frases, la pronunciación de las palabra, lo perdí todo.

Crecí como un niño Estadounidense de los suburbios. Asistí a la escuela, jugué deportes, fui a la fiesta de graduación. Hice todo lo que hicieron mis compañeros Estadounidenses y más. Me gradué de la escuela secundaria, fui a la universidad, comencé a vivir por mi mismo y ya tenia mi propia familia. Mi vida en Honduras era un recuerdo lejano en este punto. Aunque pensaba en mi madre y mi hermana a veces, no sabía nada de ellas. No sabía dónde estaban, no sabía cómo se veían, ni siquiera sabía si estaban bien.

Fue al rededor de Abril del 2017 cuando mi esposa Kay me preguntó si me interesaba encontrar a mi familia en Honduras. Yo le expliqué que había intentado usar el internet antes pero que no tuve éxito. Todo lo que podía recordar era el nombre de mi hermana, Lupe y mi madre, Reina y que estaban en Tegucigalpa. Aparte de eso, no tenía más que unas pocas fotos de mis últimos días en Honduras. Kay, siendo un gurú de las redes sociales, se puso a trabajar y rápidamente encontró a una misionera que era originaria de Kansas y que ahora vive en Tegucigalpa y que estaba dispuesta a ayudarme a localizar a mi familia. Kay le contó mi historia y le envió una foto de mi último día en Honduras. Mi casa estaba en el fondo en la distancia, una imagen que nunca se me olvidará.

Con mi foto y mi historia, la misionera pudo encontrar la misma calle donde se tomó la foto, 27 años antes. Allí le preguntó a un vendedor de tortillas si sabía cómo llegar a la casa en la foto. La vendedora de tortillas no solo conocía la casa, sino que también conocía a la familia que antes vivía en la casa, “Además ese es el pequeño niño que dieron en adopción años atrás”.

La vendedora de tortillas llevó a la misionera al vecindario donde estaba la casa y le presentó a mi tía y mi madre. Ella sacó mi foto, se la mostró y lágrimas de alegría les alcanzó a todas. Me habían estado buscando por muchos años, pero no sabían dónde ni cómo buscarme. Mi bisabuela habían fallecido unos meses antes de este día y sus últimas palabras fueron: “encuentra a Giovanni”, mi nombre de nacimiento original.

Un día, llegué a casa cuando el teléfono sonó. Kay hacía la cena y yo estaba jugando con los niños, al principio ignoramos el teléfono pero no dejaba de sonar; entonces miramos para ver quién era y era la misionera llamando con facetiming. Estando completamente ignorante de la naturaleza de su llamada le pedí a mi esposa que le contestara, talvez era algo importante.

Una vez más, ajeno a lo que estaba pasando, volví a jugar con mis hijos y dejé a Kay con el teléfono. Ella me llama desde la otra habitación para que venga a ver y yo dije: mejor que esto sea importante. Tomé el teléfono y allí estaba la misionera. Ella dijo, me gustaría presentarte a tu madre.

Volver a conectar con mi familia ha sido indescriptible. Al principio no reconocí a mi madre. Mis primeras palabras para Kay fueron: esa no es mi madre, esa es mi abuela. Sorprendido por el giro de los acontecimientos, me había olvidado que habían pasado 27 años desde que puse los ojos en la mujer que me había dado la vida, a quien había querido y adorado. Esa noche fue una noche inolvidable. Pasé horas de facetiming mi familia. Por gran sorpresa, supe que tengo cuatro hermanos de los que no sabia nada. Sin embargo, Lupe no estaba por ningún lado. Para mi deleite y asombro, me dijeron que ella había estado viviendo en Miami durante los últimos 10 años.

Decidí tomar el tiempo para ir a Miami y visitar a mi hermana. Finalmente tuve la oportunidad en Junio del 2018 casi un año después de reconectarme con mi familia. En este momento habían pasado 28 años desde que la había visto por última vez. No éramos cercanos cuando éramos niños, eso sí me recuerdo, pero como adultos recuerdo nuestra rivalidad entre hermanos como infantil e inmadura. Llegué a Miami el viernes por la noche. Estaba nerviosos, pero estaba tranquilo y sereno. Esto fue un momento surrealista, pero para mí fue natural y puro.

El viaje desde Fort Lauderdale a Miami duró aproximadamente treinta minutos y cuando llegué, le envié un mensaje de texto que estaba allí. Caminé hacia la puerta, se abrió y al otro lado estaba la cara de la niña que recordaba. Había envejecido y madurado y sus ojos eran maternos y amables, pero sus expresiones eran exactamente como las recordaba. Ella gimió cuando nos abrazamos y no pude dejar de sonreír. Me saludaron sus dos hijas mayores en la puerta, sobrinas a quienes nunca había conocido pero con las que había tenido conversaciones a través de Facebook. Con mis habilidades mínimas de español y sus habilidades equivalentes en inglés conversamos durante horas. Hablamos sobre nuestra infancia, recordamos la familia y los amigos que dejé atrás. Nos pusimos al día con lo que había sucedido en nuestras vidas, sobre la escuela, nuestros hijos, todo.

Pude pasar el fin de semana con ella y su familia, todo se sentía natural. Miami esa una ciudad hermosa y divertida, y definitivamente aprovechamos pasar todo el fin de semana juntos haciendo turismo, recorriendo el centro de la ciudad e ir a la playa. Fue un hermoso fin de semana, uno que nunca olvidaré. Cuando mi tiempo de reconectarme con mi familia llegó a su fin, me di cuenta de que me sentía completo nuevamente. Mi vida ha regresado a mis orígenes y la comprensión de quién era realmente y dónde estaban mis raíces fue una experiencia humilde.

Ahora me mantengo en contacto con mis cinco hermanos y hermanas. Espero poder visitar a Honduras algún día para volver a abrazar a mi madre y finalmente conocer a mis hermanos. Mi familia y yo estamos listos para visitar a mi hermana y su familia durante las vacaciones en Miami este año. Será la primera vez que mi hermana pueda conocer a sus sobrinas y sobrinos. Estoy emocionado en unir a nuestras familias.

I was the lucky one

by Tymothy Parmenter

I was adopted from Tegucigalpa Honduras at age 7. I had left behind my mother, my sister as well as grandparents, aunts, uncles and many cousins. I was headed to the United States, the land of dreams; a country where many of my friends and family had wished to go. I was the lucky one.

I remember saying goodbye to my sister, I remember the park where I would play as a child. I remember the church I attended, the stray dogs, the large Coca Cola sign on the side of the mountain, and many other things. What I remember most about my last days in Honduras was the plane flight. It was my first time on an airplane and I was doing it alone. I wasn’t completely alone as my adoptive mother and new sister were with me, but they were essentially strangers at that point. I had only met my new mother once and that was 6 months prior. My new sister spoke Spanish which was helpful but again, I felt alone.

The day I left was May 15, 1991. The plane flight was long and we had a layover in Miami. From there my sister boarded a plane to Washington DC and my mother and I flew to Syracuse NY. My mother knew only a couple of words in Spanish so it was a quiet trip. Upon my arrival to Syracuse, I was greeted by the rest of my family. My new parents had made a pledge to make the world a better place by adopting children in need. That being said I was welcomed by my new, very diverse family. My parents had 11 kids in total, 8 or which were adopted.

I remember arriving at my new home for the first time. My grandmother, who was my care taker for the most part, had called and I told her that I was at my new home with my new family. It was one of the last times I spoke with her. Communication with the family I had left behind started off with a few phone calls for the first couple of months to almost nothing. I knew that making a phone call for them was difficult. We were poor, we had no phone. The internet was not an option early on and I had no way of reaching out. Not only that, the language that I knew as a child became obsolete. No one in my family, my school, my neighborhood spoke Spanish so I forgot it. I forgot the words, the phrases, the pronunciation of the words, I lost it all.

I grew up as an American kid from the suburbs. I attended school, played sports, went to prom. I did everything my peers did and more. I graduated High School, went to college, started off on my own and had my own family. My life in Honduras was a distant memory at this point. Though I thought of my mother and sister often, I knew nothing about them. I didn’t know where they were, I didn’t know what they looked like, I didn’t even know if they were ok.

It was about April of 2017 when my spouse Kay asked if I was interested in finding my family in Honduras. I had said that I had tried using the internet before but had gotten nowhere. All that I could remember was my sister’s name, Lupe and my mothers, Rena and that they were in Tegucigalpa. Other than that I had nothing else but a few photos of my last days in Honduras. Kay, being a social media guru, got to work and quickly found a missionary who was originally from Kansas and was now living in Tegucigalpa that was willing to help me locate my family. Kay told her my story and sent a photo of me on my last day in Honduras. My house was in the background in the distance but I always remembered which one it was.

With my picture and my story, the missionary was able to find the very street where the picture was taken, 27 years prior. There she asked a tortilla vendor if she knew how to get to the house which had been circled in the background. The tortilla vendor not only knew the house, she also knew the family that used to live there. She pointed at me in the picture and said, “and that is the little boy they gave up for adoption years ago”.

The tortilla vendor took the missionary to the neighborhood where the house was and introduced her to my aunt and my mother. She took out my picture, showed it to them and tears of joy overtook them all. They had been searching for me for many years but had not known where or how to look. My great grandmothers had passed a few months prior to this day and her dying words were, “find Giovanni” my original birth name.

I had gotten home from work and I was in the kitchen with Kay and my kids when her phone started ringing. Kay was making dinner and I was playing with the kids so we both ignored it but it wouldn’t stop. We looked to see who it was and it was the missionary facetiming us. Being completely ignorant to the nature of her call I told Kay to answer, maybe it’s something important.

Again being oblivious to what was going on I went back to play with my kids and left Kay with the phone. She calls me from the other room to come see and I said, this better be important. I took the phone and there was the missionary. She said, I’d like to introduce you to your mother.

Reconnecting with my family was indescribable. I didn’t recognize my mother. My first words to Kay were, that’s not my mom, that’s my grandmother. Taken completely by surprise by the turn of events it had slipped my mind that 27 years had passed since I laid eyes on the woman who gave me life, whom I had cherished and adored. That night was an eventful night to say the least. I spent hour’s facetiming my family. To my surprise I had four additional siblings I knew nothing about. Lupe however was nowhere to be found. To my delight and amazement I was told that she had been living in Miami for the past 10 years.

I wanted to take the time to go to Miami and visit my sister. I finally got the chance in June of 2018 almost a year after reconnecting with my family. At this time it had been 28 years since I had seen her last. We weren’t close when we were kids, that I do remember but as adults I look back our sibling rivalry as childish and immature. I arrived to Miami late on a Friday evening. Nerves should have gotten the best of me at this point but I was calm and collected. This was a surreal moment but for me it felt natural and pure.

The drive from Fort Lauderdale to Miami was about thirty minutes and when I arrived I texted her that I was there. I walked to the front door, it swung open and there on the other side was the face of the little girl I remembered. She had aged and matured and her eyes were motherly and kind but her expressions were just as I remembered. She wepted as we embraced and I couldn’t stop smiling. I was greeted by her two eldest daughters at the door, nieces whom I have never met but had had conversations with through facebook. With my minimal Spanish skills and their equivalent English skills we conversed for hours. We talked about our childhood, we reminisced about the family and friends I had left behind. We caught up on what had gone on in our lives, about school, our kids, everything.

I was able to spend the weekend with her and her family, it all felt natural as if we were just catching up. Needless to say Miami is a beautiful city and a fun town and we definitely took advantage by spending the entire weekend together sightseeing, going down town, and going to the beach. It was a beautiful weekend, one that I will never forget. As my time reconnecting with my family came to an end I realized that I felt complete again. My life has circled back to my origins and the realization of who I really was and where my roots were was a humbling experience.

I now keep in contact with all five of my brothers and sisters. I hope to make it to Honduras to visit someday to embrace my mother again and to finally meet my brothers and sisters, hopefully in the near future. My family and I are all set to visit my sister and her family during the Holidays in Miami this year. It will be the first time that my sister gets to meet her nieces and nephews. I am excited to unite our families.

VIH y PrEP

SALUD
por Adrián Martínez

El VIH es un virus que se transmite a través de los fluidos corporales, con mayor frecuencia a través del contacto sexual o el uso de drogas por vía intravenosa. Una vez infectada, una persona sufre una enfermedad similar a la gripe: fiebre, fatiga, erupción cutánea, dolores, vómitos y diarrea. Esta enfermedad eventualmente desaparece, pero el virus permanece en el cuerpo y ataca el sistema inmunológico, y eventualmente causa SIDA si la persona infectada no recibe tratamiento. El SIDA involucra enfermedades que son difíciles de tratar; éstas incluyen infecciones por hongos, neumonía y varios tipos de cáncer. El tratamiento para la infección por VIH es costoso y de por vida. En 2012, se aprobó en los Estados Unidos un tipo de medicamento llamado PrEP (profilaxis de pre-exposición) para prevenir la infección por VIH en personas en riesgo. Los estudios han demostrado que la PrEP puede reducir las tasas de infección del VIH en más del 90% si se toma diariamente (1).

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en Inglés) informan que en el 2016, hubo alrededor de 40,000 nuevos casos de infección por VIH en la población estadounidense. De esas personas infectadas, alrededor del 25% eran latinos (2). El CDC estimo que aproximadamente 1.1 millones de estadounidenses están en riesgo de contraer la infección por el VIH, pero solo 90,000 recetas de PrEP se obtienen en un año. Mirando específicamente a la población latina, aproximadamente 300,000 personas se consideran en riesgo, pero solo 7,600 de las recetas son dispensadas a personas latinas. Todo esto es especialmente alarmante dado que 1 de cada 6 personas latinas tiene VIH y no lo saben (3). Con tasas de infección tan altas y tasas de emisión de recetas de PrEP tan bajas, es importante que las personas latinas comiencen a hablar con sus médicos sobre las pruebas de VIH y la PrEP, y que también hablen con sus familiares y amigos sobre esto.

¿Quién debería estar en PrEP? Recuerde, solo puede usar el medicamento si no tiene VIH; PrEP no trata una infección por VIH. Cualquier persona con alto riesgo de infección por VIH debe estar en PrEP; esto incluye a las personas que, en los últimos seis meses, se han inyectado drogas sin receta o han tenido sexo anal o vaginal sin condón, múltiples parejas sexuales, sexo mientras estaban intoxicados o a cambio de dinero o regalos, una infección de transmisión sexual o sexo con una persona que es VIH positiva. Para poder tomar el medicamento, debe realizarse análisis de sangre y orina cada tres meses para detectar raros efectos secundarios del medicamento. Una vez que comience a tomar el medicamento, debe tomarlo todos los días hasta que usted y su médico estén de acuerdo que ya no lo necesita. Llame al 1-800-232-4636 para obtener más información sobre las pruebas de VIH y la PrEP, o visite www.cdc.gov/hiv/library/hiv-service-locators.html para encontrar proveedores de PrEP cerca de usted.

Referencias
1. https://www.cdc.gov/hiv/risk/prep/index.html
2. https://www.cdc.gov/hiv/group/racialethnic/hispaniclatinos/index.html
3. https://www.cdc.gov/nchhstp/newsroom/2018/croi-2018-PrEP-press-release.html

Adrián Martínez es un puertorriqueño nacido en California y criado en Vermont, New Hampshire y Florida. Se graduó en el 2014 de la Universidad de Florida con una B.S. en Biología y actualmente es estudiante de cuarto año de medicina en la Universidad de Rochester Escuela de Medicina y Odontología. Él está en la junta ejecutiva del capítulo de la escuela de la Asociación de Estudiantes Latinos de Medicina (LMSA) y espera especializarse en psiquiatría.

HIV and PrEP

HEALTH
by Adrian Martinez

HIV is a virus that is spread through body fluids, most often via sexual contact or intravenous drug use. Once infected, a person undergoes an illness that is similar to the flu–fever, fatigue, rash, aches, nausea, vomiting, and diarrhea. This sickness eventually goes away, but the virus remains in the body and attacks the immune system, eventually causing AIDS if the infected person is untreated. AIDS involves many diseases that are difficult to treat; these include fungal infections, pneumonia, and various cancers. Treatment for HIV infection is expensive and lifelong. In 2012, a new type of drug called PrEP (pre-exposure prophylaxis) was approved in the United States to prevent HIV infection in people who are at risk. Studies have shown that PrEP can reduce HIV infection rates by over 90% if taken daily (1).

The Centers for Disease Control and Prevention (CDC) reports that in 2016, there were around 40,000 new cases of HIV infection in the American population. Of those people infected, around 25% were Latino (2). The CDC later estimated that approximately 1.1 million Americans are at risk for HIV infection, but only 90,000 prescriptions for PrEP are filled in a year. Looking specifically at the Latino population, approximately 300,000 Latino people are considered at risk, but only 7,600 of the prescriptions are filled by Latino people. This is all especially alarming given the estimate that 1 in 6 Latino people have HIV and are unaware of it (3). With such high infection rates and such low PrEP prescription rates, it is very important for Latino people to start talking to their doctors about HIV testing and PrEP and to talk to their family and friends about this as well.

Who should be on PrEP? Remember, you can only use the drug if you do not have HIV; PrEP does not treat an HIV infection. Anyone at high risk for HIV infection should be on PrEP; this includes people who, in the last six months, have injected non-prescription drugs or have had anal or vaginal sex without a condom, multiple sexual partners, sex while intoxicated or in exchange for money or gifts, a sexually transmitted infection, or sex with a person who is HIV-positive. In order to be on the medication, you have to get blood and urine tests every few months to check for rare side effects of the medication. Once you start the medication, you need to take it every day until you and your doctor agree that you do not need it anymore. Call 1-800-232-4636 for more information on HIV testing and PrEP, or go to www.cdc.gov/hiv/library/hiv-service-locators.html to find PrEP providers near you.

References
1. https://www.cdc.gov/hiv/risk/prep/index.html
2. https://www.cdc.gov/hiv/group/racialethnic/hispaniclatinos/index.html
3. https://www.cdc.gov/nchhstp/newsroom/2018/croi-2018-PrEP-press-release.html

Adrian Martinez is a Puerto Rican born in California and raised in Vermont, New Hampshire, and Florida. He graduated in 2014 from the University of Florida with a degree in biology and is currently a fourth-year medical student attending the University of Rochester School of Medicine and Dentistry. He is on the executive board of the school’s chapter of the Latino Medical Student Association (LMSA) and is pursuing a career in psychiatry.