Ciencia, Tango, Abrazos: un perfil de Joaquin Canay

por Maximilian Eyle

Joaquin Canay es un tanguero profesional convertido en un ingeniero de biotecnología. Es de Buenos Aires pero ha vivido en el estado de Nueva York hace más que 15 años. Es muy alto, con un montón de pelo rizado y una personalidad alegre. Joaquín me reunió para hablar sobre lo que ha aprendido durante su tiempo en los Estado Unidos y lo que cree los Estados Unidos podrían aprender de Argentina.

¿Tu naciste en Buenos Aires, como llegaste tú a Búfalo, NY?

Cuando tenía 18 años me mudé a la Ciudad de Nueva York. No hablaba ni una palabra de Inglés pero pasé tres años allí. Enseñé un poco de tango, asistí algunas clases de Inglés, y trabajé como un portero y promotor en la escena de música. Eventualmente, me encontré una oportunidad para ser un maestro de tango en Ítaca. Lo hice durante 11 años. Cuando estaba en Argentina, había asistido un año en la facultad de medicina, y por eso decidí a ganar mi licencia de biotecnología en Tompkins County Community College. Los profesores eran increíbles – algunos de los mejores que he conocido en toda la vida. Después, me aceptaron en la programa de biotecnología en la Universidad de Búfalo donde gané mi licenciatura.

¿A qué te dedicas ahora?

Yo trabajo para Thermo-Fisher en el grupo de investigación y desarrollo donde ayudo con la diseña de productos nuevos. Ahora mismo, estamos desarrollando medios para la cultivación de células en el laboratorio. Cuando los científicos tienen que cultivar células en una placa de Petri, tienen que poner las células en una sustancia para que crezca. Fabricamos esta sustancia para los laboratorios por todo el mundo, es muy fascinante.

¿Qué más echas de menos sobre la vida en Argentina?

Echo de menos mis amigos y mi familia más que todo, por su puesto. Argentina es un país magnifico pero las personas son siempre lo que más se echa de menos. Tienen una actitud diferente hacia la vida. La gente es más cercana, más íntimo en Argentina – particularmente con respeto a espacio personal. Se tocan, y están de pie más cercana que aquí. Aquí no están acostumbrado al contacto así. Cuando llegué aquí, le molestaba a la gente porque estaba demasiado cerca cuando hablábamos. En Argentina, nos abrazamos y besamos todo el tiempo. Aquí, la gente es más distante.

Por ejemplo en Argentina, se puede pasar por la casa de un amigo sin aviso. Si el amigo se siente mal, puedes llegas y salen juntos. Aquí, tienes que llamar antes de llegar. En Argentina, los amigos son una extensión de la familia. En los E.E.U.U., el termino no significa exactamente la misma cosa. Es difícil para la gente aquí desarrollar una amistad tan fuerte cuando siguen estar tan lejos.

También echo de menos el bailar. Solía bailar cada día pero ahora solamente cada semana o dos. Tango era mi salvación para ayudarme a ajustarme a esta cultura más rápidamente. En Tango, hay mucho contacto personal, estás siembre abrazando a tu pareja durante el baile. Me asentó y me ayudo a convertir esta tierra nueva en más familiar. Es difícil describir la sensación que recibes cuando bailas, pero lo echo de menos. Aunque me gusta mi trabajo muchísimo, después de un año allí, no he tocado ni uno de mis colegas. Es muy raro, no sería así en Argentina.

¿Que podrían aprender los Americanos desde los Argentinos?

Somos todos animales, y nuestras vidas son cortas y sin razón. Por eso es importante que la disfrutamos. La filosofía de el “tiempo es dinero” reduce la capacidad de la gente para disfrutar sus vidas. El americano toma un café con un amigo durante una hora pero esta de prisa porque tiene que estar en otro lugar en vez de disfrutar el momento. Los Americanos tienen que aprender como disfrutar mejor los momentos simples, a vivir adentro de la comunidad y con menos presión.

Maximilian Eyle es originario de Syracuse, NY y graduado de Hobart y William Smith Colleges. Trabaja como consultor de medios y escribe cada mes sobre una variedad de temas para periódicos en español en todo el estado de Nueva York. Maximilian ama la cultura hispana y aprendió español mientras vivió en España, donde estudió y trabajó como profesor de inglés. Él puede ser contactado en maxeyle@gmail.com.

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